
Recientes estudios descubrieron un hongo que manipula a una especie de hormiga para que esta se situe en un lugar adecuado para moriri y dar lugar al parasito. El hongo denominado Ophiocordyceps unilateralis infecta a su víctima, ésta permanece viva por poco tiempo, pero ese tiempo es suficiente para que la hormiga se aleje de su hormiguero en el dosel de la selva, hacia una planta cercana al suelo. Allí la hormiga se sitúa en una hoja apropiada que tenga espacio libre debajo de ella, se agarra con sus patas y con sus mandíbulas muerde fuertemente un nervio de la hoja justo antes de morir. La hormiga, ya muerta, permanecerá allí durante pocas semanas alimentando al hongo. Una vez que la hormiga muere, el hongo continúa creciendo en su cuerpo. Después de algunos días un estroma, el fruto del hongo, emerge específicamente de un punto situado en la parte de atrás de su cabeza. Al cabo de una o dos semanas el estroma comienza a esparcir esporas hacia el suelo del bosque. Cada una de esas esporas es capaz de infectar a otra hormiga que eventualmente pase debajo. Una hormiga muerta esparce 1 metro cuadrado de esporas.
Aparentemente el hongo manipula el comportamiento de la hormiga durante horas, y llevando a esta a un lugar que proporcione humedad y temperatura ideal para el crecimiento del huesped. Al diseccionar varios ejemplares de hormigas los investigadores descubrieron que el hongo desarrolla estrategias novedosas para poder retener la fuente de recursos. El parasito se extiende por todo el cuerpo de la hormiga y convierte la mayor parte de su interior en azúcares que serán usados por él como alimento para crecer. Pero debe dejar intactos los músculos de las mandíbulas para así asegurarse de que la hormiga siga sujeta a la hoja. Ademas conserva el crecimiento del exoesqueleto de la hormiga en sus grietas para así reforzar los lugares más débiles, logrando asi mantener una protección frente al exterior para que así los microorganismos y otros hongos no entren en el cuerpo.
Los investigadores comprobaron el efecto del hongo sobre varias especies de hormigas encontrando que no en todas se conseguía el comportamiento óptimo, solo en hormigas carpinteras (C. leonardi), concluyendo que el parásito debe de haber evolucionado, por tanto, para atacar a esta especie concreta de hormiga, ya que es la que presenta mas vulnerabilidad al ataque del hongo.
El mecanismo mediante el cual el hongo controla el comportamiento de la hormiga se desconocepero los investigadores estan trabajando en ello y creen lograr encontrarlo.